Formación de Adultos

3079_1_461593689d495En su definición es un grupo eclesial de creyentes en Jesús de Nazaret, que sigue un proceso catecumenal de educación en la fe, de reflexión teológica y de conversión a Dios, viviendo fraternalmente la fe, la esperanza y el amor, en un clima de participación y celebración sacramental.

 A su vez, sigue un proceso de profundización y reflexión en la fe dentro de un clima de fraternidad, participación y compromiso con las labores y necesidades de la Iglesia.

Actualmente este grupo está trabajando con la Vicaria en el Plan Diocesano de Evangelización.

A lo largo del curso 2015-2016 hemos trabajado con el claro objetivo de promover la conversión pastoral de toda la diócesis de Madrid. Buscábamos la respuesta a lo que el Papa Francisco había planteado en su exhortación Evangelii gaudium. Así pues, nuestro discernimiento comunitario en este primer año de trabajo ha girado en torno a estos dos núcleos:

  • Replantearnos como el encuentro renovado con nuestro Señor Jesucristo nos devuelve la alegría del evangelio y nos ayuda a vencer nuestros desánimos.
  • A la luz de lo que hizo san Pablo en el areópago de Atenas, plantearnos hacia que periferias el Señor nos manda salir, que sentimos, que nos llama a hacer y cómo podemos concretar el dinamismo de salida al que somos empujados por la fuerza del Espíritu Santo en estos momentos.

Para finalizar nos invitan a todas las comunidades cristianas y realidades eclesiales de la archidiócesis de Madrid a que potencien el uso de la lectio divina. La razón es bien fácil de comprender: esta practica ha sido valorada como un gran bien y un maravilloso frutos del los trabajos del PDE; por tanto, la deberemos seguir empleando y procurar mejorar con su ayuda nuestra oración común.

En el nuevo curso pastoral (2016-2017) nos invitan a que pongamos los ojos en Jesús, para acoger su corazón, su mirada y seguir sus huellas en el modo de hacer y encontrarse en el camino de los hombres. Haremos así verdad lo que nos dice san Mateo, “recorría toda Galilea enseñando, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y dolencia del pueblo” (Mt 4,23).

Ahora el camino continúa; el Señor nos sigue llamando a proclamar el Evangelio y a curar tantas enfermedades y dolencias que afectan a nuestro mundo, a tantos hombres y mujeres que necesitan la alegría del evangelio y la alegría del amor.

Ciertamente son muchos los desafíos y los retos que tenemos por delante. Pero, como nos decía el papa Francisco en la Evangelli gaudium, “los desafíos están para superarlos. Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega esperanzada. ¡No nos dejemos robar la fuerza misionera!” (EG 109). ¡Nonos dejemos robar la alegría, el amor y la esperanza!.

Así pues, se nos invita a que, con esa misma actitud llena de fundada esperanza sigamos avanzando en los trabajos del PDE con los siguientes objetivos:

  • Descubrir los principales retos que se le plantean hoy a la Iglesia de Madrid para cumplir con la misión de evangelizar; y sentir, al mismo tiempo, como el Señor nos da su fuerza para afrontarlos con esperanza e ilusión.
  • Reconocer, con un realismo creyente, las principales tentaciones y dificultades que hoy se nos presentan en la tarea evangelizadora, y renovar, una vez más, nuestra confianza en el Espíritu Santo, que siempre guía a su Iglesia hasta la meta a la que está destinada.
  • Saber ver con ojos de fe y poder aprovechar las posibilidades que nuestro tiempo nos ofrece para evangelizar de manera significativa a la sociedad de nuestro tiempo.